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domingo, 8 de febrero de 2015

Odia, pero ódiame bien.

Odio cada una de las sonrisas que lanzas al aire, sin destino, sin dueño. Odio cada mirada de odio que me acecha por acariciar tu cuerpo. Odio cada vez que tus manos acarician mis piernas, mis muslos, mi vientre, mi sonrisa sin querer. Odio cada vez que mis manos envuelven tu cuerpo. Odio mis uñas en tu piel, rasgándote una y otra vez. Odio cuando llegas y me abrazas y me estrujas. Odio cada vez que te beso en la frente o mejilla y tu aroma se queda en mi nariz. Odio cada vez que tomo tu mano y la agarro con fuerza. Odio cuando tus dedos se entrelazan con los míos. Odio que eso no sea siempre así. Odio cuando te tumbas en mi coche y te haces dormir. Odio mirarte como lo hago. Odio desearte tanto. Odio las bibliotecas. Odio los cuartos de baño. Odio odiarlos. Odio no poder disfrutarlos contigo. Odio que seamos tan iguales. Odio cada una de las palabras que te callas. Odio tantas ganas acumuladas. Odio no tener agallas. Odio infinito a mis entrañas. Odio cada una de las palabras que no suelto. Odio no saber expresarme muchas veces. Odio expresarme demasiado otras tantas. Odio querer morder tu cuello. Odio tus besos en el mío. Odio esta situación. Odio al corazón. Odio sin razón. Odio, es la cuestión. 

miércoles, 21 de enero de 2015

Torrencialmente provocativo.


- Y es escuchar esa canción y echar la imaginación a volar. Puedes hacer un océano de mi cuerpo, provoca-me maremotos, que cada una de mis terminaciones nerviosas sean terremoto, provoca tsunamis. Libera toda la lava de este volcán, que el fuego que despiertas necesita evacuar en forma de magma, las cenizas que me quedan de tus roces con mi piel se dispersan con la ayuda del viento, necesito correr, acabar en el mar, donde vuelvo a mi temperatura normal, que la sal envuelva mi cuerpo y que la ducha de agua dulce me haga saborear aun más que todo ha acabado y que el cloruro de sodio ya no permanezca entre mis labios, quizá si entre los tuyos, un placer corroborarlo, prefiero no hablarlo. A veces nieva aquí dentro cuando no estás, me vuelvo fría, todo esto no parece veraz...lluvias torrenciales, granizo, escarcha, niebla... Solo intento que al final salga el sol, con un rayo de luz, que me de calor y que en la arena de aquella playa, solo allí, vuelvas a despertar al océano con un simple gesto... Una sonrisa -.

martes, 20 de enero de 2015

Mataré monstruos por ti.


Y ¿en qué momento te diste cuenta verdaderamente de que todo había cambiado? Esa es la pregunta que no tiene respuesta, bueno, solo una: me di cuenta cuando miraba a sus ojos y me fundía en ellos, cuando leia lo que me hablaba su mirada y cuando su roce me helaba.

sábado, 17 de enero de 2015

- Pensamientos echos polvos -

Simple y sencillo. Raro y abstracto. Mi sensación aquí dentro me está volviendo loca. Menos mal que sólo me leen cuatro personas que pasan blog por blog, encontrando algo con lo que sentirse identificado. 
"No sé", estas palabras me llevan a interpretar que verdaderamente no quiero aceptar la realidad... 

domingo, 11 de enero de 2015

Estoy mareada.

¿Como escribes cuando no sabes lo que se mueve en tu cabeza?
Es fácil, a veces, coger y llegar a una conclusión, tomar la decisión que cambie de nuevo tu vida, que haga que te marques nuevos objetivos o que te deje echa polvo. Polvo, polvo y más polvo es lo que tengo en mi cabeza, mis ideas no están nada claras y necesito limpiar todo este desorden. 
No es tan fácil como un te quiero. No es fácil corresponder y ser correspondido, o quizá si, pero gente como yo, le damos más vueltas a las cosas, llegamos más allá, a ser egoístas quizá y pensar por nosotros y en nosotros y dejar de sumirnos en lo que no es una realidad completa. 
Llegamos a pasar desapercibidos...
¿Por qué esto ahora? 
¿Se acabó?