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domingo, 24 de julio de 2011

♥ Vacío.

Yo no busco nada raro, sólo alguien que me eche de menos aunque hayamos pasado todo un día juntos. Alguien que se ponga nervioso al verme, que no se aburra de mis charlas aunque pasemos cinco horas al teléfono, que se alegre de escucharme. Alguien que me acompañe siempre a casa y haga divertido el camino, por más largo que sea. Alguien a quien pueda besar por un simple impulso sin sentirme atrevida. No me importan los regalos, las cenas ni las invitaciones, mientras el demuestre admiración, me conformo con saber que conmigo es donde más le gustaría estar siempre. Y si estuvieras aquí, nada me gustaría más que vivir todo CONTIGO. Y que conozcas todas y cada una de mis sonrisas, que elija quedarse conmigo aunque tenga otros planes. Que sienta que antes de mí ninguna otra existió, que sus amigos se cansen de escuchar mi nombre. Que el piense en mí, mucho más de lo que lo acepta, que sienta que se cae el mundo si discutimos, y me abrace tirando su orgullo a la mierda. Alguien que me haga reír hasta llorar, y me haga reír cuando no pueda dejar de llorar. Que me diga que todas esas canciones de amor le recuerdan a mí (aunque sea mentira). Que me diga que estoy guapa, aunque no esté del todo despierta. Que me diga que doy los mejores besos, aunque haya habido otro mejor. Que me diga que tengo los ojos más bonitos, aunque sean iguales a todos los demás. Alguien que me haga sentir la chica más afortunada del universo, sólo por el hecho de tenerla.
Alguien que sepa como cogerme de la mano, y que conozca cada una de mis imperfecciones. Que no le parezca perfecta y eso le guste.

viernes, 1 de julio de 2011

Remember.

Hacía tiempo que no salia del mismo lugar pero me fui.
Llegué a un lugar húmedo, con olor a playa, un recuerdo con alegría.
Mis pies hacían un recorrido a no sé donde por ese paseo, cerca del mar. Iba tranquilamente jugando con un yoyo y charlando con una amiga a la que no volvería a ver hasta dentro de algún tiempo. De repente, un muchacho, alto, rubio, delgado y un poco ebrio, para que os aclaréis un poco más como vosotros diríais un ''guiri'' se me acercó muy entusiasmado.
- Oh dios mio, un yoyo! me dijo.
- ¡Sí! ¿Te gusta? Le dije.
- Hacía mucho tiempo que no veía uno, cuando era pequeño en el colegio jugaba mucho con él.
- Oh, fantástico, ¿te sabes algún truco?
- ¡Claro!
Y me desprendió el yoyo de las manos para enseñarme algo de lo que sabía hacer, me quedé impresionada, Wow dije, el chico era bueno con el yoyo.
Me preguntó que si estaba sola y le dije que iba con un grupo de chicos y chicas, quería ir conmigo a tomar algo y simplemente le sonreí.
Él chico se fue quedando atrás en el paseo y si bien recuerdo vino detrás mía  descalzo y se cortó con un cristal, está loco pensé, pero en verdad me volvía loca.
Era guapo.

domingo, 26 de junio de 2011

Me he dado cuenta de muchas cosas, de muchos sentimientos pero sobre todo me he dado cuenta de lo mucho que le amo, de lo que siento cuando me mencionan su nombre y de lo que late mi corazón cada vez que le veo por alguna foto, cada vez que la veo con otra yo tengo esa impotencia de querer decir mucho y no poder decir nada, de coger y estallar.
Por que a día de hoy después de tanto tiempo se lo daría todo. Por un solo motivo, por el motivo de que me amará igual que lo hacía antes, por el motivo de que me conociera un poco más, por el motivo de que cada día me dedicara una sonrisa, y de que esa sonrisa tuviera un motivo, y ese motivo fuera yo.
Por que a otros no les dan nada y seguramente sean de los que más dan. Y una cosa que seguramente les dan a todos, son palos, muchos palos.
Yo con esos palos querría construir algo hermoso, algo que daría. Por que como ya he dicho se lo daría todo :)
I.pe.a.

viernes, 13 de mayo de 2011

Tiene un nombre.

Como cada día tocaba la sirena. Que desagradable sonido el que nos hacía terminar un duro día para encontrarte con la más bella mirada de todas. Su mirada.
Hacía tiempo que no tenía algo tan cerca pero a la vez tan lejos. Quizá era el destino pero hace tiempo que ya no creo en él. Solo creía en esa hora, ese momento, ese lugar...
Un simple beso en cada mejilla y comenzábamos a andar cuesta abajo, hacía casa.Sí, ese lugar donde me encerraba durante toda una tarde para ''estudiar'' y hacer algo por el bien común de esta humanidad. Pero eso ya era rutina.
 Una conversación de miles de las que no olvidaría, miradas que serían irrepetibles y abrazos únicos.
Ese día fue especial. Al llegar a esa calle, esa esquina de una casa con ladrillos rojos y algunas flores por su fachada siempre estaba triste. Con ganas de no irme nunca y con ganas de besarle hasta dejarle sin la más mínima respiración. Hasta sentir que su corazón era mio y viceversa.
En esa calle, ese día, a esa hora en concreto...Me abrazó y me susurró al oído una frase que nunca sacaré de mi cabeza: ''Abrázame fuerte'' dijo. Y así fue. No quería dejarlo ir pero sin saber cómo, su cuerpo y el mio se separaron sin más.Quizá fue el destino...
Pero eso es algo en lo que ya no creo.