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jueves, 4 de junio de 2015

Paso 2: Volver a verte

Estuve toda la tarde teniendo la misma sensación. La sensación de que volvería a verte, con tus más y con tus menos, con ella y sin mi.
Y así fue.
Me dedique a bajar la calle de la mano de una de mis almas, no gemelas quizá, pero de las que me protegen desde hace algunos años. Bebida, demasiada. Ojos entreabiertos y de repente: flash.

Mis ojos comenzaron a abrirse tan rápidamente que no fui capaz de asimilar la situación. Tú tan tú, yo sin palabras y un poco más borracha, de verte. Que ojala de beberte...
Ella tan cerca, yo tan lejos. Dos besos.
Un hasta luego.

jueves, 14 de mayo de 2015

Paso 1: Asumir

Y comencé a decirme que tenía que olvidarme de todas las buenas sensaciones que fue capaz de provocarme, porque así solo iba a conseguir alejarme. Quizá lo necesitaba porque por más que lo intentaba, no podía evitar pensar demasiadas cosas.
Tristemente puedo decir que no me había sentido así con nadie, pero y que mas da...

jueves, 7 de mayo de 2015

domingo, 26 de abril de 2015

Te sigo soñando.

Es difícil saber cuando tienes que decirle al corazón que pare de soñar, que pare de leer pálpitos que no llegan a ningún lado. 
Tristemente el desamor es de los sentimientos más difíciles de curar. Desamores que deben acabar incluso cuando no han tenido un principio, y esos quizá son de los que mas duelen. Aquellos que marcan, que se quedan en un sueño, dueños de sensaciones que jamás volveremos a experimentar. 
Me sentía bien y era capaz de saber que podría haberlo dado todo y que podría haberme enfrentado a cualquier cosa por ver en tu cara una sonrisa. Ahora me esfuerzo igual, pero para que seas feliz sin mi. 

Llevaré esa sensación muy dentro siempre, por que fuiste y serás la única persona que fuiste capaz de despertarla.

No te quiero porque quererte suponía  tenerte y yo no te tuve nunca. Te siento. 

domingo, 8 de febrero de 2015

Odia, pero ódiame bien.

Odio cada una de las sonrisas que lanzas al aire, sin destino, sin dueño. Odio cada mirada de odio que me acecha por acariciar tu cuerpo. Odio cada vez que tus manos acarician mis piernas, mis muslos, mi vientre, mi sonrisa sin querer. Odio cada vez que mis manos envuelven tu cuerpo. Odio mis uñas en tu piel, rasgándote una y otra vez. Odio cuando llegas y me abrazas y me estrujas. Odio cada vez que te beso en la frente o mejilla y tu aroma se queda en mi nariz. Odio cada vez que tomo tu mano y la agarro con fuerza. Odio cuando tus dedos se entrelazan con los míos. Odio que eso no sea siempre así. Odio cuando te tumbas en mi coche y te haces dormir. Odio mirarte como lo hago. Odio desearte tanto. Odio las bibliotecas. Odio los cuartos de baño. Odio odiarlos. Odio no poder disfrutarlos contigo. Odio que seamos tan iguales. Odio cada una de las palabras que te callas. Odio tantas ganas acumuladas. Odio no tener agallas. Odio infinito a mis entrañas. Odio cada una de las palabras que no suelto. Odio no saber expresarme muchas veces. Odio expresarme demasiado otras tantas. Odio querer morder tu cuello. Odio tus besos en el mío. Odio esta situación. Odio al corazón. Odio sin razón. Odio, es la cuestión.